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TEXAS 2004
Nuestro viaje a Texas...bueno, lo primero decir que como experiencia es algo totalmente recomendable, aunque hablando en términos de caza echamos de menos a los marranos. Las lluvias de los días anteriores hicieron que existiese agua por todas partes y los jabalies se movieron muy poco, daba igual si había comederos, maíz, bañas etc...se veían muy poco o nada. El que piense que en estas zonas el uso de comederos es sinónimo de éxito lo lleva claro, pasan días sin que sean tocados y el movimiento de estos animales por los distintos ranchos es enorme, desplazándose muchos kilómetros. Los primeros días de nuestro viaje fueron los inmediatamente posteriores a 4 días de intensas lluvias (se trata de una zona muy árida) y condicionaron totalmente nuestros primeros días de caza, pasados un par de días el movimiento empezó a ser el que debía, viéndose decenas de javelinas o pecaríes, muchísimos venados cola blanca, pavos salvajes, coyotes y preciosos bobcats entre otros muchos animales...Nuestras jornadas se centraron rápidamente en javelinas, en rececho o esperas, sobre todo recechos.
Los vuelos, pues muchas horas de avión con un grave inconveniente, el arco de Antonio se perdió en alguna parte, hasta que llegó tuvo que usar un arco prestado por el profesional con lo que conlleva adaptarse a un nuevo arco.
Los primeros días fuimos al rancho San Pedro, un increíble rancho de mas de 11.000 has, rodeado de miles de hectáreas del Brush country, un entorno mucho mas salvaje de lo que podía parecer, a unas 8 millas del río grande, siendo nosotros el único grupo de cazadores en él, contando con algo de ayuda del capataz del rancho, Leo. Para movernos por el rancho usábamos dos coches, mejor dicho dos trokas, un Ford Explorer con un sistema de GPS y un peculiar Suzuki Samurai, pintado de camuflaje y sin puertas el 90% del tiempo, que además cuenta con un comedero instalado en la parte trasera para dispersar maíz por los caminos si se desea.


Al principio andábamos algo perdidos, haciendo esperas en zonas no muy tomadas etc...De cualquier modo, en la primera tarde abatí mi primera javelina, a unos 15 metros en espera. Fue un tiro horrible en un principio ya que el animal realizó un giro muy rápido en el momento de realizar el disparo y el tiro se convirtió en un tiro culero, que le entro por las nalgas pero que le traspasó por completo, saliendo la flecha por el pulmón izquierdo, el animal cayó abatido en pocos metros y a mi vista, por lo que el pisteo no fue ni necesario. De todas formas las manchas de sangre eran evidentes, algo muy extraño con estos animales, que sangran muy muy poco aún con disparos perfectos a priori

Esa misma tarde Antonio abatió un joven cochino que fue a pasar a nuestra dieta. La sorpresa fueron los conejos y liebres, los había a cientos...aunque su comportamiento era algo extraño para nosotros....
Los primeros días en el San Pedro fueron algo frustrantes, ya que salvo en dos puntos del rancho, en el resto no veíamos muchos animales. De cualquier forma todo el mundo tenía alguna oportunidad diaria a javelinas o algún marrano. Los que recechábamos intentábamos hacernos con algún conejo o liebre para después pasarlo a nuestra despensa. De cualquier forma el ánimo no era el mejor.


Una mañana, a eso de las 12 del mediodía me acerqué con Oscar a un sendero donde vimos una pareja de pecaríes, rececho y sorpresa al ver que los animales se acercan a nuestra posición, tiro a 8 metros con un PSE Carrera a 70 libras, con una punta grizzly de 145 grains, algo alto...esperamos un rato y comenzamos el pisteo, poca sangre...una gota aquí, otra a varios metros...hasta que se perdió el rastro, ni una gota, los 4 dando círculos, vueltas etc...nada de nada...
Un servidor falló dos javelinas en una mañana en dos recechos diferentes con dos tiros que yo veía fáciles pero no debían serlo tanto....en mis ganas de darles en la parte más baja de la caja los dos tiros pasaron por debajo.

Oscar realizó al día siguiente un rececho a un grupo de javelinas mientras yo lo observaba desde lejos con los prismáticos, había muchos animales y a medida que Oscar se acercaba a ellos los animales le descubrían antes de presentar un disparo, finalmente consiguió tirar a un ejemplar...y misma fustración, nada, ni una gota de sangre, de verdad creo que estos animales están llenos de arena...el pisteo fue infructuoso y algo jodido (con perdón) al encontrarnos a 2 metros a una serpiente de cascabel que nos avisó con su característico ruido de que nos acercábamos demasiado a sus dominios, de verdad que impresiona. A la tarde se fallo alguna javelina mas por parte de Antonio en su puesto de espera, en ese puesto Antonio vio de todo, venados, bobcats, mapaches, marranos... Mi hermano y yo recechamos una javelina solitaria, después de 200 metros de rececho...otro fallo...estábamos obsesionados en tiros buscando la zona más baja de los animales para evitar herir y no cobrar, todos los fallos eran tiros bajos...
La verdad es que la cosa había cambiado de un día para otro, empezaba a moverse el campo, se veían animales, desde venados, a javelinas, coyotes...Estaba claro, el sol empezaba a calentar muy bien, el agua iba desapareciendo y los animales se movían a lo largo del día mucho más que antes...esto si es lo que esperábamos.
El siguiente rececho fue para mi, piara de varios ejemplares, aproximación a unos 40 metros y alegría al ver que el ejemplar mas grande se acercaba cautelosamente a mi posición, se pone a buena distancia, tenso el arco, espero a que se mueva mostrándome las vitales y suelto...la 2219 con la Magnus Stinger con sangradores impacta en el animal, le atraviesa totalmente y el animal emprende la huida, se le oye romper monte, bufar, gruñir y caer al suelo, ha de estar cerca pero se nos hace de noche en el pisteo...hemos de esperar a la mañana siguiente...La flecha esta intacta, así como la punta, le ha entrado por buena zona, pero en su salida parece que ha tocado estómago por el olor...Al llegar al rancho nos enteramos que Antonio ha tirado a otra javelina...
Madrugón, otro más... pisteo para buscar mi animal y alegría, aparece en menos de 40 metros, un ejemplar "chingón" que dicen por esas tierras, o sea muy grande. La misma historia de siempre, el animal ha muerto en pocos metros, pero muy poca o nada de sangre en su rastro. Únicamente la habilidad de mi hermano para rastrear las huellas que el animal ha marcado en la arena en su huida hace posible el cobro

Jorge con la segunda javelina abatida, Hoyt Magnatec a 65 libras, tubo 2219, punta Magnus Stinger de 100 grains con sangadores
Las oportunidades se repiten, otro rececho para mi hermano...lo observo desde lejos, se coloca a 15 metros intentando asegurar el tiro y suelta, el animal cae en el mismo sitio, no avanza ni un metro y en breves segundos muere, el tiro perfecto, la Rocky Mountain Premier de 3 hojas le ha provocado la muerte instantáneamente...Alguno de sus compañeros de piara permanece en el sitio después del disparo sin enterarse de lo sucedido..

Alberto y la javelina abatida a rececho, Mathews Feathermax a 65 libras, tubo 2219 y Rocky Mountain Premier de tres hojas
Del animal que tiro Antonio ni rastro, Leo, le ayuda en el pisteo, pero no aparece...

Decir que en un par de días yo realicé unos 10 recechos a javelinas..los grupos aparecían de la nada continuamente, era fácil ver varios grupos en una sola mañana
En el San Pedro acabamos el viernes, con 3 javelinas cazadas y un número increíble de fallos y oportunidades. Aparte están los conejos, que son caso aparte por esas tierras. Por mi parte fallé dos javelinas, mi hermano una javelina y un marrano, Oscar falló una javelina, Antonio falló un marrano y algún pecari...total, que vimos mucha caza y que nosotros fuimos un desastre, se nota que no estamos acostumbrados a cazar en rececho...

El arco de Antonio le llegó al cabo de algunos dias, hasta ese momento estuvo cazando con el arco que tenía Jerry como backup..obsérvese su cara de satisfacción al recibirlo...

El otro rancho, el 3.5K...mejor pinta para marranos y algún puesto muy tomado con treestand para las esperas, eso si, nos cayó una tormenta que se ve pocas veces.

En la tarde que llegamos Oscar se encontró con un gran jabali a menos de 10 metros, aunque después de pegarle un buen bufido a Oscar el animal desaparece, en el puesto de Antonio entran 2 marranos, aunque se van antes de dar posibilidades, está claro que estos animales son muchos mas desconfiados que las javelinas...se parecen a sus primos españoles.
En ese puesto del treestand, en la primera mañana Antonio abate un buen ejemplar macho de javelina, el mejor del viaje, mismo pisteo de siempre, poca sangre..mejor pistearlos siguiendo las huellas marcadas en el suelo que la sangre

Esa misma tarde, antes de que caiga la noche Antonio tira a otro animal, pisteo para el día siguiente y más abrazos, otro pecari macho, aunque algo más pequeño que el anterior
Hubo muchos mas recechos, más fallos, mas bichos vistos y demás...sobre todo algún conejo mas de los que os podéis imaginar. Mención aparte escuchar a los coyotes aullar mientras uno se toma algo sentado en la mecedora del porche de la casa.
Resumiendo, mas oportunidades de tiro en 6 días que en muchas temporadas de caza en España, al menos para mí, más fallos de lo normal, se nota la falta de experiencia en recechos, un ambiente excelente y mas horas de campo de las que uno puede desear, nos levantábamos a las 5:30, cazábamos hasta las 12 o así, descanso, ducha, algo de comida (un sandwich...)y a cazar hasta entrada la noche, dormir lo justo y vuelta a empezar.
La organización por parte de Jerry Gonzalez de Pedernal Bowhunts estupenda, con recibimiento en el aeropuerto, cena barbacoa en casa de Jerry con su hermano Dago y su amigo Juan, también arqueros etc...En el rancho la ayuda de Leo Martínez resultó inestimable, sobre todo cuando nos dio a conocer el camino colorado...
La pega principal, pues esta claro, la ausencia de marranos que debieran haber aparecido en el mismo número que las javelinas, pero no fue así, cosas de la caza, aunque con las javelinas no nos aburrimos ni un segundo.
Otra cosa a considerar, las medidas de seguridad de los aeropuertos y los transbordos pueden volver loco a más de uno si no tiene paciencia, te escanean, descalzan, abren maletas de mano, buscan dentro de las botas...Con los arcos ningún problema..salvo, a que no sabéis donde?...en Bilbao al regreso, que aparecieron unos guardias civiles pidiendo la documentación del arco y preguntándose si era posible facturar eso sin pasar por la intervención de armas...su actitud y amabilidad fue deslumbrante claro, aunque no pasó a mayores, viendo las tarjetas de la federación se quedaron tranquilos.
Personalmente, si alguien me pregunta si repetiría diría que si sin dudarlo, aunque intentaría compaginarlo con la caza del pavo (nos impresionaron estos animales) o con algún whitetail para conocer otras especies de esa increíble zona, el brush country de Texas...También es cierto que después de oír las andanzas de otros compañeros por tierras de Australia (uno de mis sueños), o por África, Canada, Elks en Colorado etc...uno no sabe por que decidirse, aunque en pocos lugares cazas por 475 euros una semana...
Una auténtica punta de flecha india que encontramos en el rancho
Aprovechamos para enviar un abrazo a Jerry, Leo, Antonio, Dago, Juan. Especialmente agradecer a Terry Erwin del TPWD por su esfuerzo a la hora de convalidarnos el Hunter Education Course. También felicitar al señor Fitzsimmons por el rancho que posee y agradecerle el interés mostrado en nosotros.