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Los días 2, 3 y 4 de Julio, un grupo de cazadores-arqueros nos fuimos desde Bilbao hasta Cáceres para conocer las ofertas que Carlos Cayuela esta ofreciendo en www.arcoycaza.com  

Después de un largo viaje, mas de 6 horas de coche, llegamos al lugar de destino. Un pueblo cerca de Valencia de Alcántara, llamado La Codesera, casi en la frontera con Portugal. Se hicieron las presentaciones de rigor, Carlos Cayuela, Javier Muñoz (archeryj6 en el foro de arqueros en la red) y LuisCar  se encargaron de recibirnos, después de una comida muy agradable nos dirigimos hacia el lugar donde se desarrollarían las jornadas de caza, una finca de 1.475 hectáreas llamada “La Quesera”. 

Es difícil expresar lo que supone para 4 arqueros del norte el entrar en una de esas fincas. Empiezas a ver ciervos y muflones en cuanto entras, ves tantos que te parece algo irreal, tal vez demasiados animales, tal vez todo demasiado artificial?...se comportaran como animales salvajes?, como ganado?... Pronto empezamos a ver que esto no era así.                            

Según llegamos a la finca nos dispusimos a dar un paseo por la finca subidos al Land Rover del guarda. La idea de este paseo era ver la finca para estudiar las formas de caza y recibir ciertas indicaciones sobre que animales eran los idóneos para abatir (muflonas añojas) y cuales no se podían abatir bajo ningún concepto. Nuestro permiso nos posibilitaba únicamente la caza de muflonas. Según dábamos este paseo fuimos viendo la increíble densidad de animales que existen en “La Quesera”, al estar acostumbradas las reses al coche del guarda nos permitían estar relativamente cerca, poder observarlas bien y disfrutar viendo no solo muflonas, sino también muflones machos y por supuesto, ciervas y espectaculares venados.

La finca posee varias charcas con abundante agua, bien repartidas por la finca, que son usadas por todos los animales que habitan en ella, ciervos, muflones, jabalíes, zorros, liebres, sin olvidarnos de tórtolas, torcaces, abejarucos... 

ciervos

La vegetación esta formada sobre todo por alcornoques y jaras. En algunas zonas la vegetación a nivel de suelo es prácticamente nula, típico de la dehesa extremeña. Esto condiciona completamente los recechos, haciéndolos casi imposibles en esas zonas. Las zonas con jaras hacen que el rececho parezca algo mas factible, aunque de fácil nada de nada. Por otra parte la finca posee algunas pequeñas lomas, regatos...

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  "Dos fotos que muestran una zona despejada y otra zona con mas vegetación de esta finca"

Serían 3 días reales de caza, bueno dos días y medio, ya que el lunes debíamos regresar a nuestra ciudad. Después de hablarlo con Carlos y Javier se decidió el plan para la mañana del sábado. A primerísima hora de la mañana intentaríamos recechar la finca, Carlos y Javier acompañarían a dos de nosotros y los otros dos rececharían solos. A media mañana haríamos esperas sobre el agua. Sobre las 13:30 nos daríamos un respiro para comer, refrescarnos, descansar y ponernos las pilas para el resto del día. Pasadas las horas fuertes de calor, iríamos a cazar en las zonas donde los animales se alimentan. 

Todos vimos caza durante el rececho y aunque no vi una sola muflona esa primera mañana disfrute de lo lindo, tuve en dos ocasiones un par de grupos de ciervas a menos de 30 metros, vi un grupete con 8 muflones machos pasando por mi izquierda, los volví a ver tumbados a la sombra de los alcornoques...y me desespere cuando otra cierva me cogió el aire y se paso un buen rato avisando de mi presencia con sus ladridos a media finca...Mis compañeros también disfrutaron, todos tuvieron sus oportunidades, Oscar, acompañado de Javier, rececho en varias ocasiones a grupos de muflonas e incluso rececho un grupo de machos solo por el placer de hacerlo. Alberto, con Carlos como guía, lo intentó sobre otras muflonas y Pablo estuvo a escasos metros de varios ciervos.  Esta claro que poco mas se puede decir, recechar con arco no es fácil y si bien nadie tiro una flecha, no creo que nadie se pueda quejar.

Reunión en el cortijo, intercambio de impresiones, almuerzo y regreso al campo...ahora tocaban las esperas en las charcas. Me fui con Oscar a una charca muy grande, el se puso en un extremo y yo en otro. Llevábamos pocos minutos cuando oí a Oscar tirar y el típico ruido sordo de una flecha impactando un animal.  Pasado un rato vi a Oscar levantarse se y comenzar el pisteo, así que me fui para ayudarle a seguir el rastro, daba sangre pero el tiro no había sido nada bueno así que decidimos pedir ayuda.

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Carlos tenia su perro, un Drahtaar y nos acompañaría Chiqui, un hombre curtido en mil pisteos. Finalmente el animal fue cobrado, no fue fácil, y sin duda nunca lo hubiésemos conseguido sin la ayuda  de Carlos, Chiqui y el perro de Carlos, Cuco.

  oscar

                                              

Al llegar al cortijo nos dijeron que Pablo también había tenido éxito. Javier, el guarda Luciano y el teckel de Pablo, Dutch, empezaron el pisteo. Al parecer la sangre era oscura, probablemente el hígado había sido alcanzado. Los mas de 40ºC no facilitaban para nada el trabajo de los perros, y poco a poco la sangre comenzó a ser mas escasa. Pasadas varias horas bajo un sol y calor agobiante  finalmente se decidió dejar el rastreo para mas adelante, tal vez con menos calor los perros fuesen capaces de dar con ella.

Vuelta al cortijo para comer y beber, beber mucho, con esas temperaturas nuestros cuerpos necesitaban mucho liquido, cazar con mas de 40ºC resulta bastante duro y la verdad es que lo notábamos. Una comida ligera pero ideal para ese calor, ensalada, gazpacho...mucha agua, una ducha refrescante y vuelta al campo.

No tardaron mucho en aparecer algunas ciervas y a lo lejos algunas muflonas aunque mantenían una buena distancia mientras yo me encontraba escondido tras un parapeto. Tras 20 minutos de rodeos, paradas y mil precauciones un macho de muflón, joven pero precioso, se puso a comer a 26 metros de donde yo me encontraba (benditos telémetros). En mi vida había visto algo así....en cuanto este muflón se puso a comer, varios grupos de muflones, machos, hembras y chivos decidieron acercarse al unísono...me encontraba a unos 25 metros de un grupo de unos 20 individuos y para rematarlo apareció un precioso venado...increible visión pero os puedo asegurar que era la pesadilla para el arquero. El grupo era tan numeroso y compacto que si me decidía a tirar a alguna hembra, al atravesarla podía herir a otro animal con total seguridad, podía ser una cría, otra hembra, un macho...y opte por no tirar.

El comportamiento de estos animales en la comida era bastante nervioso, movimientos bruscos, carreras breves...pasados 5 minutos el grupo se dispersó y se quedó a unos 80 metros observando mi parapeto, no volvieron a acercarse, quedándose como se ve en la foto, marcando una buena distancia. También pueden verse unos cuantos ciervos.

  grupo1

Al regreso una buena noticia, Pablo tiro y cobro una muflona, un tiro perfecto, el animal recorrió escasos metros y murió a la vista. Buena inyección de optimismo para Pablo, que estaba algo preocupado por la muflona herida de esa mañana. El resto del grupo vio animales, pero no hubo suerte.

    pablo

                                                            

Carlos tiró sobre una muflona y falló, Javier hizo lo mismo. Si resumimos el día, fueron 5 disparos, nada mal para un día de caza con arco.

Regreso a la finca donde nos alojábamos, a 50 minutos o así de “La Quesera”. Una reconfortante ducha, una estupenda cena a cargo de nuestro cocinero Luis Car, y a dormir. Esta noche queríamos descansar algo mas, estábamos agotados del calor y de las caminatas. A la mañana siguiente decidimos no recechar para no mover demasiado a los animales de la finca y probar otra vez sobre las charcas.

El domingo la situación fue parecida a la del día anterior, aunque con menos suerte. Esperando en uno de los puntos con agua, pude ver dos grupos numerosos de muflones, la pena es que se encontraban fuera de tiro, el animal más cercano se encontraba a más de 40 metros, así que me quede disfrutando. El resto de compañeros tuvo experiencias similares, se veían animales, pero la suerte no terminó de ayudarnos. Finalmente, la muflona que tiró Pablo el día anterior no apareció.

        machetes    ciervas

A la tarde Javier tuvo la fortuna de tirar sobre 3 muflonas desde un mismo treestand y la mala suerte de fallar las tres...Alberto y yo estuvimos muy cerca, demasiado cerca, a menos de 5 metros de varios muflones...cosas de la caza con arco, no pudimos tirar.

Así terminó el día, muchos avistamientos, poca suerte, pero muchísima diversión...nos quedaba una mañana de caza.

Esa última mañana decidimos combinar recechos con esperas, vamos que cada uno hiciese lo que quisiera. Cada cazador tomaría sus decisiones. Conseguí meterme a menos de 30 metros de un macho de muflón, solo por el placer de hacerlo, vi un par de grupos de muflonas tumbadas en la sombra, no había una mata en 60 metros alrededor y aunque lo intenté, me descubrieron en cuanto me moví. Pablo falló otra muflona, el resto tuvo sus oportunidades aunque nadie mas soltó una flecha.

     grupo

 

CONCLUSIONES:

El rececho en esta finca creo que fue una cura de humildad para todos. Las muflonas y ciervas nos descubrían a más de 200 metros, sobre todo las ciervas. Además, la densidad de animales tiene un lado positivo, mas probabilidad de éxito y un lado negativo, a más ojos, más fácilmente te descubren, abrir el arco con 10 muflones a menos de 30 metros es realmente difícil. Cuando tienes el aire perfecto para entrar a un grupo, otro te puede coger el aire y comenzar a dar la voz de alarma. Estos animales recelaban a la mínima, a las zonas de la comida entraban con miles de precauciones, esperaban a que un ejemplar entrase a comer, cuando este lo hacía el resto se decidía...

Las mejores opciones eran en las esperas en las charcas.

Sobre la organización, todo resulto de maravilla, Carlos y Javier hicieron de guías, nos daban consejos, nos orientaban sobre las mejores zonas, ayudaron con el pisteo, Carlos llevó a su propio perro, e hicieron de chóferes por toda la finca y en todos los desplazamientos. Sólo podemos estarles agradecidos. Lo mismo podemos decir de Luciano Morán, guarda de la finca, Chiqui y sobre todo de Luis Car que hizo de chófer, cocinero y se prestó para ayudarnos en todo lo que pudo.

Las posibilidades de "La Quesera" para el arco son máximas, la densidad de los animales es muy alta, existen opciones para realizar esperas sobre charcas, comida o senderos y se pueden realizar desde suelo o desde árboles. Para esto último disponen de varios treestands. La finca posee algunos parapetos de suelo.

Además se da la opción a los arqueros de realizar recechos, algo realmente extraño en ese tipo de fincas, aunque tener éxito en esta tarea tiene mucho, mucho mérito...

Sin duda alguna se trata de un proyecto increíble para los arqueros de nuestro país, bien pensado, con gente muy seria y con mucha afición. Es algo que llevábamos mucho, pero mucho tiempo esperando y por fin parece que está aquí. Una finca excelente, un equipo de gente que conoce y practica la caza con arco y algo que es importante, en unas condiciones realmente buenas. Incluso han tenido en cuenta el gasto extra que supone desplazarse para varios días y los precios son mas bajos cuantos más días vas.

Aparte de "La Quesera", desde www.arcoycaza.com  nos van a facilitar entrar a otras fincas para descastes de ciervas o porque  no, recechos de machos selectivos o incluso trofeos.

Solo podemos agradecer los esfuerzos, la dedicación y felicitar a Carlos Cayuela por su proyecto, sólo falta una cosa, que los cazadores con arco respondan, sinceramente, no tienen excusa...

Si alguien quiere contactar con Carlos, su web es www.arcoycaza.com y pódeis ver los detalles de sus ofertas en esta misma web AQUI