INICIO ARTICULOS RELATOS OFERTAS PRUEBAS ALBUM TIENDA LINKS

 

Agradecer a Oscar Muñoz las molestias que se ha tomado en escribir un artículo sobre un tema que por lo general es totalmente infravalorado por todos los cazadores, la alimentación. Es obvio que en muchas de nuestras jornadas no es necesario prestar especial atención en este campo. Sin embargo, en algunas ocasiones, el desatender este aspecto puede ocasionar algunos problemas. Viajes a lugares mas o menos remotos, en los que una pequeña deshidratación puede provocarnos fuertes malestares, calambres y provocar que perdamos algunas jornadas de caza en el mejor de los casos. En las cacerías sin guía, el tener  una pájara puede darnos buenos sustos y si nos encontramos en alguna situación "extrema", como tormentas, perdidos en la noche etc...la cosa puede ser seria....Este artículo pretende ser seguido por otro sobre preparación física, no se trata de cazar corriendo, pero estar en una forma física aceptable nos será de ayuda para, simplemente, estar mas horas en el campo.

LA ALIMENTACIÓN DEL CAZADOR

Llevamos semanas esperando este momento. Por fin ha llegado el día de la primera jornada de caza de la temporada o el tan ansiado y esperado viaje que llevamos meses preparando. Tenemos todo listo y hemos realizado durante todo el año un  concienzudo entrenamiento, probando material y desechando lo que no nos convence.  Pero ahí no acaba todo. El arquero tiene que estar preparado tanto física como psicológicamente para el reto de la caza. No hay duda de que la caza conlleva un gasto energético que puede ser mayor o menor dependiendo de la modalidad practicada y otros condicionantes como orografía del terreno, condiciones climatológicas, etc...Si creemos que cualquier detalle que nos ayude a conseguir nuestro objetivo debe ser tenido en cuenta, entonces no pasaremos por alto la alimentación del cazador. Igual que un atleta que quiere rendir al 100% en el deporte que practica, el cazador debería prestar un mínimo de atención a su ingesta nutricional para rendir al máximo en sus salidas al campo.

CONCEPTOS BÁSICOS

A pesar de que no es necesario ser un experto en nutrición para preparar una jornada de caza, si es conveniente tener los conceptos básicos claros. De esta manera,  podremos elegir la comida con más facilidad a la hora de comprarla, ya que actualmente en gran cantidad de alimentos se refleja su composición nutricional.

Hay 3 tipos fundamentales que componen los alimentos: Hidratos de carbono, Grasas y Proteínas.        

Hidratos de carbono o Azúcares: También llamados glúcidos. Su principal función es aportarnos energía por lo que tienen gran importancia en nuestra dieta. La energía que aportan (4 cal por  1 gr.) puede ser usada al momento o almacenada en los músculos e hígado en forma de glucógeno. Este hecho depende del tipo de hidratos de carbono seleccionado.

Ejemplos de alimentos que contienen hidratos de carbono:

Pastas, arroz, patatas, cereales, pan, verduras, fruta…

Otro tipo de glúcidos como el chocolate, azúcar, galletas y ciertas frutas nos aportan energía de forma más inmediata.

Grasas o Lípidos: Además de aportarnos una protección natural contra el frío, son una reserva energética que usamos cada vez que estamos ante una actividad física prolongada por lo que en nuestro caso cobran también de vital importancia. Puesto que cada gramo de grasa nos da más del doble de calorías que los glúcidos no conviene pasarse con su ingesta (9cal por gr.).

Ejemplos de alimentos que contienen grasas:

Aceites tanto animales como vegetales, frutos secos, carnes, pescados…

Proteínas:  Su función principal es renovar y construir tejidos. Su función energética es muy reducida. Nos ofrecen 4 cal por gr.

Ejemplos de alimentos que contiene proteína:

Carnes, pescados, Huevos, leche, lácteos…

Vitaminas y minerales:  Aunque se encuentran en los alimentos en cantidades pequeñas son de importancia para que el cuerpo funcione correctamente. Tienen que ser muy tenidas en cuenta sobre todo cuando se prevé una gran perdida de líquidos por la sudoración. Esta pérdida puede ocasionar entre otras cosas calambres musculares con lo que puede dejarnos sin opciones para proseguir la jornada de caza.

Agua: No podemos olvidar que somos casi tres cuartas partes de agua y si queremos evitar problemas de deshidratación será mejor que no nos olvidemos de ella. No sirve de nada beber al final del día gran cantidad de agua cuando hemos perdido litros durante largas caminatas bajo un sol que no perdona.

Una deshidratación de tan sólo el 5% ya se considera leve y nos hará bajar nuestro rendimiento sin duda alguna. Para tratarla podemos usar sales comerciales para tal efecto disolviéndolas en agua como Sueroral o similar. También nos podemos prepara un sustituto natural disolviendo en un litro de águale zumo de dos limones, y una cucharada de bicarbonato sódico.

Una deshidratación  grave posiblemente requiera de hospitalización.

ELABORANDO UN MENÚ

Ahora que hemos clasificado los nutrientes de los alimentos podemos confeccionarnos un menú con un objetivo claro: tener unos niveles óptimos de energía en todo momento mientras nos mantenemos hidratados.

Lo último que queremos tener es una pájara mientras cazamos, es decir una bajada de glucosa en sangre. Para evitarla, lo mejor es hacer varias comidas al día eligiendo bien lo que comemos. 

Por ejemplo podemos hacer 3 comidas que sean las principales y otras dos más pequeñas entre éstas.

DESAYUNO:

No hace falta decir que es de gran importancia ya que es la comida que nos va a proporcionar las primeras calorías. No desayunar o hacerlo deprisa y corriendo es un gran error que nos pasara factura. Debemos comer alimentos que contengan hidratos de carbono para aportarnos energía. Por ejemplo unas tostadas de pan con mermelada, leche, lácteos, cereales, fruta, galletas integrales…

COMIDA:

Debemos seguir aportando alimentos muy energéticos como arroz, pasta, pan,..Podemos añadir legumbres, verduras y frutas, sin olvidar alimentos que aporten proteínas para regenerar tejidos como carnes y pescados.

CENA:

Debe tener también gran aporte de hidratos de carbono para recuperar energía  que hemos gastado previamente durante el día. Alimentos como arroz, pasta, pan integral…son los que mejor cumplen este cometido. Acompañar con carne, pescado, huevos, lácteos…  (Nos dará las proteínas necesarias para mantener la regeneración de tejidos ya mantener la masa muscular).

Es preferible evitar en la medida de lo posible no preparar los platos con grandes cantidades de grasas como fritos, rebozados, salsas etc…que harán las digestiones muy lentas y pesadas, sobre todo en la cena ya que nos levantaremos sin hambre y desayunaremos menos de lo necesario.

ALMUERZO Y MERIENDA:

Su principal función es mantener unos niveles de energía estables entre las principales comidas por lo que contienen fundamentalmente glúcidos de rápida liberación. Un ejemplo sería galletas integrales, pan, fruta… Podemos aprovechar un descanso para comer un poco y beber agua. De esta forma evitaremos la tan temida pájara y la deshidratación.

Si creemos que es mucho lío llevarnos comida en la mochila o la riñonera siempre podemos llevar unas barritas energética que además de cumplir su función nutricional nos quitarán el hambre. Para nosotros son todo ventajas, vienen cerradas  y envasadas individualmente. Son ligeras, hay de varios sabores, no necesitan preparación y se digieren fácilmente. Como básicamente están compuestas por  hidratos de carbono, repondrán nuestras reservas energéticas y estabilizarán los niveles de azúcar en sangre. Ante la gran variedad de barritas que hay actualmente en el mercado es normal que nos asalten dudas a la hora de comprar, pero generalmente la mayoría son de cereales conteniendo glucosa y fructosa en su composición. La mayor parte de estas barritas están compuestas por hidratos de carbono y algo de grasas con una pequeña cantidad de proteínas.  Es conveniente probarlas antes para saber si nuestro sistema digestivo tolera bien sus componentes ya puede darse el caso de que alguna en concreto nos deje el estómago un tanto revuelto. Si queremos asegurarnos de que no salga olor procedente de una de estas barritas siempre se pueden meter en bolsitas de plástico con autocierre.

AGUA:

Beber agua en abundancia y teniendo en cuenta las condiciones de caza. No es lo mismo cazar a 10º en una zona de poca humedad relativa que en condiciones totalmente contrarias. En condiciones de mucha temperatura y humedad relativa la sudoración puede ser excesiva y aparte de perder líquidos perderemos sales minerales con lo cual es aconsejable bebidas isotónicas para evitar un desequilibrio de electrolitos. Estas bebidas isotónicas como isostar, gatorade, etc.…además de hidratar e incorporar sales minerales en la proporción adecuada para su correcta asimilación, tienen una cantidad de azúcares que evitará el descenso de nuestros niveles de azúcar en sangre.

Para formas más tranquilas de caza como por ejemplo una espera, tampoco hay que bajar la guardia a la hora de elegir la comida previa a ésta. Por razones obvias no se comerá durante ésta. Y la comida previa no será tampoco una comida copiosa ya que nos mantendrá aletargado y menos alerta durante el transcurso de ésta.

Quizás tras leer estas líneas sobre nutrición, más de uno  se preguntará si realmente es tan importante una correcta alimentación para rendir al máximo. La respuesta es muy sencilla. Si en la mayoría de deportes a nivel de competición la nutrición juega un papel tan importante como el mismo entrenamiento, para el cazador que busca rendir al máximo no debiera ser distinto.

ELIGIENDO LOS ALIMENTOS

Si cazamos cerca de casa y preparamos nosotros mismos nuestra comida es fácil pero.. ¿qué alimentos elegir si estaremos durante un tiempo lejos del mundo civilizado?

Si no hay problema de espacio ni peso, alimentos como los indicados en el área de desayuno comida y cenas. El problema radica cuando tengamos que llevar la comida en la mochila durante días y no dispongamos de nevera. En ese caso habrá que elegir alimentos teniendo en cuenta su peso, volumen y tiempo que pueden estar en condiciones aptas para ser consumidos. Una buena opción  para los alimentos que nos aportan hidratos de carbono pueden ser los preparados de arroz que vienen ya cocinados, latas de pasta con carne…Tienen la ventaja de ofrecernos la comida casi lista para consumir  teniendo que usar una mínima cantidad de combustible para calentarla. Podemos completar la lista con alimentos también muy energéticos como pan integral, fruta deshidratada, frutos secos, barritas energéticas, chocolate, galletas integrales…. En cuanto a las proteínas  latas de atún, carne o pescado desecados envasados al vacío, barritas con gran contenido en proteínas…Incluso se puede recurrir a las raciones de combate que se usan en el ejército ya que están pensadas para nutrir sin pesar ni ocupar volumen.

No hay que olvidar  que la comida además de nutrir nuestro organismo también alimenta nuestro espíritu. Sería muy duro meterse en el saco de dormir tras una dura jornada de caza sin degustar una  reponedora cena caliente y de buen gusto mientras recreamos la vista con las llamas de una hoguera.

Oscar Muñoz