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DÍA 6


Ese día no nos movimos de Vieranas, Victor fue por su cuenta a un blind y Fede y yo nos pusimos en donde el primer día abatí la jirafa. He de anunciar que esa jornada fue la culminación de cualquier safari.

A primera hora Fede abatió una hembra de kudu con su recurbo BlackDouglas de 55lb. La cargamos y Roger se la llevó a desollar. Nos dejó con la seguridad de que sabíamos a lo que se podía tirar. Nos entraron 2 orix al cabo de 20minutos y Fede le tiró a uno. No había pasado el tiempo prudencial para salir a buscar el orix, que al cabo de 15 minutos entraban 15 kudus y Fede le tiró a un buen macho. Avisamos por radio a Roger para contarle lo sucedido y que se esperase en venir 30min. No se podía creer que en tan poco tiempo hubiésemos triunfado de esa manera. Nos dijo que ya Victor había cazado una hembra de Redhartebbest.

Tras el pisteo de rigor y todo lo demás nos volvimos a poner los tres en el blind.

Aprovechamos para comer algo sabiendo que tardarían algo en entrar de nuevo los animales. Pero no había pasado ni 1h 30min que aparecieron algunos springboks. Primero alguna hembra hasta que se acercó un buen springbok macho. Fede le lanzó un certero tiro a los pulmones atravesándolo por completo la flecha. Corrió en línea recta frente a nosotros alejándose 80m. Allí paró y empezó a menear la cabeza como su estuviese mareándose. Se desplomó de repente, rodeado de kudus que tras olerlo siguieron paciendo.

No nos lo podíamos creer, estaban ignorando a la pieza abatida y lentamente se fueron acercando. Por fin entraron los kudus y llegó mi turno. En mi primer viaje cacé 2 kudu macho, pero ninguna hembra y tenía ganas de estrenarme en África con el recurvo. Le tiré a la primera hembra que entró, dejándola cumplir al menos un minuto, con el Black Widow Oak del 59lb que traía Fede de repuesto. El tiro fue trasero y tuve que coger mi poleas de inmediato para finalizar el lance, al darme una segunda oportunidad. Llevaba tiempo practicando en España, e incluso las dos mañanas desde que llegaron los arcos a Lopshorn, había estado tirando a un plato de cartón tamaño postre, a 20m. y dando en el blanco. A veces dos dedos por encima o por debajo, pero desviarme a 18m, dos palmos a la izquierda era imperdonable. No me preguntéis que me sucedió pero no lo sé. Lo que si sé seguro es que el kudu estaba quieto y tanto la flecha como el arco funcionaban perfectamente.

Aunque veíamos la hembra de kudu  tumbada a 60m de nuestra izquierda, nos entró al cabo de un rato dos facocheros. Era increíble, dos animales muertos en el “campo de batalla” y el resto seguían como si nada. Uno era bastante bueno aunque un colmillo estaba roto, pero a mi no me importaba. Esperamos que se pusieran bien y le tiré con el poleas. Carrera loca  y se desplomó a nuestra derecha a 70m. Su compañero permaneció junto a él 3 minutos para luego partir al trote cochinero. Quien podía imaginarse que con tres animales abatidos, uno a la izquierda, otro al centro y el otro a la derecha siguiesen entrando más bichos. Estábamos desbordados. Teníamos tres animales muertos a la vista y aunque con ganas de salir, verlos y tocarlos, hacer las fotos y cargarlos, seguíamos viendo animales que iban entrando. Esa es la gran ventaja del arco frente al rifle, ya que no al hacer ruido, los animales generalmente no se enteran de qué está pasando. Los kudus estaban bebiendo cuando aparecieron 4 facocheros. Uno era increíblemente bueno. Los colmillos se le curvaban con exageración y los tenía intactos. Fue Fede quien le tocaba tirar esta vez y así lo hizo. Por un dedo no le dio y la flecha rebotó en la piedra donde el faco estaba apoyado de rodillas bebiendo. Corrieron y se pararon a 30m a ver que pasaba. Pero no les gustó el tema y se fueron a los pocos segundos.

 

En ese momento faltaba 45minutos para anochecer, por lo que decidimos salir del blind para recoger todos los animales y hacer todas las fotos. Estábamos que no nos lo podíamos creer y además todo estaba filmado en la cámara de video. Qué pasada de día! Un éxito total.

DÍA 7


El séptimo día, mientras Fede y Victor volvían a cazar juntos yo decidí ir a uno de los blinds de la granja de Albert, cerca de donde habíamos visto el famoso impala. Nos levantamos a las 4am y tras tomar un tentempié a las 5am ya estábamos en el blind. Frente a él no había ningún waterhole, tan solo 2 grandes piedras de sal. Nos visitaron más de 80 springboks desde las 6am hasta las 11am. Pero nada más.

Luego me metí en el Double Bull T5 del waterhole del sur. Esta vez solo, ya que Roger tenía que ver a Albert para comentar varios temas. Eso me alegró, pues cuantos menos estén en un blind de tela mucho mejor, por menos ruidos, olor y más espacio para moverte. No olvidemos que estos blinds desmontables son de 1,5x1,5x1,5m por lo que el espacio es reducido y debes de disparar sentado o incluso de rodillas.

Ya me veis a mi allí con todo mi equipo, una radio para comunicarme y a esperar. Eran las 12pm, una buena hora para las esperas. Empezaron a llegar springboks y más springboks y yo allí, disfrutando de lo lindo, pero de los que esperaba ni un atisbo. Empecé a pensar que tenía la negra con los impalas, ñus y blesbuck. Los veía yendo hacia el puesto o de lejos, pero no entraban a beber. Al menos me distraían el resto de animales, sobretodo un gato salvaje africano que tenía la cueva al lado del waterhole y se pasaba todo el día cazando palomas, tórtolas, pajarillos…que venían a beber. Era una máquina y pegaba unos saltos increíbles. Esos si solo 1 de cada 10 tenían éxito. Pero daba igual, los pájaros tras el revoloteo volvían a los pocos minutos y la cacería empezaba de nuevo. Una vez fui a ver la cueva donde dormía y lógicamente huyó. Era un colchón de plumas de todos los colores…realmente se ponía las botas ese animal. A las 13pm estaba cansado, con mucho sueño, llevaba varios días durmiendo solo 5 horas y ese día apenas 3horas. No tenía ganas de leer, no tenía con quien conversar entre susurros, no tenía hambre, solo sueño. Si seguía aguantando al atardecer no me aguantaría ni de pie. Decidí que era una buena idea el tumbarme en la diagonal del blind y echar una cabezadita. Además los ñus tenían cita a las 16.30h y aun faltaba mucho.

Me desperté de golpe. Miré el reloj, las 13.45h, me incorporé subidamente sin hacer ruido y desastre! Los ñus estaban marchando y solo quedaban 2 en el waterhole! Con ellos 5 machos de waterbuck preciosos y algunos springboks. Qué hacían allí sino era la hora concertada? ¿Por qué todos los días venían a las 16.30h y hoy me habían engañado? Puse una flecha en el arco, de rodillas medí la distancia mientras los dos últimos ñus se empezaban a mover, para encontrar el resto que iba despareciendo entre los árboles. Abrí el arco. Ya solo tenía a tiro el  último que andaba lentamente. Le seguí con el pin de 30m y tiré. ¿Creéis que le di? Hubiera sido de película, pero por desgracia di donde no debía, en vez de al ñu. La flecha impactó con una varilla de fibra de las que aguantan la estructura de tela del blind y salió rebotada hacia arriba, cortando tela y media varilla. Oí como se estrellaba y rompía en las rocas del fondo. No daba crédito a lo sucedido. Una vez que me duermo en mi vida y me dan gato por liebre! El ñu siguió su camino, sin hacer mucho caso de lo acontecido y se perdió junto al resto entre los árboles. Se me quedó la cara y cuerpo como cuando a un niño le das una piruleta y justo cuando la tiene en las manos se la quitas. Había apuntado entre la redecilla de la ventana de forma correcta, pero claro es, la mira del arco está a 15cm por encima de donde saldrá la flecha y con los nervios y las prisas, no me cercioné de los obstáculos que podía tener la flecha en sus proximidades. A regañadientes tuve que aceptar el triste resultado. Más mal me supo cuando llegaron las 16.30h y los ñus no volvieron a parecer, ni a las 17.00h ni hasta que anocheció. Seguí siendo visitado por springboks, kudus, redhartebeest, orix, elands,e incluso 6 hembras de impala pero ni ñus, blesbucks ni impalas macho por las cercanías.

Regresé cansado y sin tirar. Pero la caza es así, sobretodo cuando más selectivo seas. Me alegró saber que ese día Fede había tirado a un buen kudu macho. Solo me quedaba un día para al menos cazar una de las especies deseada. Debía decidir entre Vieranas-Lopshorn la zebra de montaña, o en Albert’s farm el impala, blesbuck y/o ñu azul. Me decidí por repetir en el Double Bull, las posibilidades eran mayores además de saber que las zebras son mucho más complicadas, teniendo la fama de ser uno de los animales más listos de África.

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